"Los alumnos son apáticos..." dice un maestro de educación básica refiriéndose a las actitudes con las que sus estudiantes llegan a la escuela.
En efecto, muchos estudiantes han desarrollado actitudes de apatía hacia el sistema escolar y todo lo que él significa. Sin embargo, este cuadro de actitudes no se ha dado por generación espontánea ni es un "mal generacional" como muchos lo quisieran mostrar: Por naturaleza, los seres humanos amamos explorar el mundo y aprender de ello. De hecho, en tanto los niños en sus primeros años son ajenos al sistema escolar muestran actitudes de avidez por el aprendizaje. La apatía hacia el aprendizaje se produce y se va enraizando cada vez más firmemente en la personalidad de los estudiantes conforme va ocurriendo su paso por la escolaridad, por la vida en el Sistema Escolar.
¿Cómo no iba a ser de esa manera? El sistema escolar se ha caracterizado por negar lugar a sus preguntas, a sus metas, a sus motivaciones. En vez de encontrar espacio para sus inquietudes, los niños y los jóvenes suelen enfrentar en la escuela una serie de imposiciones que van desde la explicable (porque viene de ciertas formas de interpretar el papel del currículum) hasta lo absurdo (porque viene de los miedos personales de quienes dirigen los procesos de aprendizaje y los centros escolares).
Los estudiantes pronto descubren que la escuela es un sitio que prohibe, que niega sus culturas y las contradice, que ahí sus motivaciones no tienen lugar. Tendrán que guardardarlas para otros espacios: Los estudiantes son apáticos... es cierto, porque la escuela ha desarrollado en ellos esa actitud de apatía al cancelar sus iniciativas y empujárlos a seguir metas que no les son propias. Enseñándoles que el sistema escolar es una experiencia por la que tienen que pasar, pero de la que no hay nada que aprender (incluso así lo conciben muchos profesores).
Por otro lado, ¿Cómo una generación que ha aprendido a vivir en medio de la sobreestimulación de imágenes y sonidos que se sobreponen a la velocidad de la luz no va a ser apática a una escuela cuyas prácticas son casi medievales?
Los estudiantes no nacen, se hacen. Y es la escuela, el sistema escolar en su conjunto, el que los forma, antes que como personas, como estudiantes.
O como dice la jerga popular: "La mula no era arisca, la hicieron"
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